El Cantico Espiritual
El Cantico Espiritual 2. Antes que entremos en la declaración de estas canciones es necesario advertir, para más inteligencia de ellas y de las que después de ellas se siguen, que en este vuelo espiritual que acabamos de decir, se denota un alto estado y unión de amor, en que, después de mucho ejercicio espiritual, suele Dios poner al alma, al cual llaman desposorio espiritual con el Verbo, Hijo de Dios.
Y al principio que se hace esto, que es la primera vez, comunica Dios al alma grandes cosas de sÃ, hermoseándola de grandeza y majestad, y arreándola de dones y virtudes, y vistiéndola de conocimiento y honra de Dios, bien asà como a desposada en el dÃa de su desposorio. Y en este dichoso dÃa, no solamente se le acaban al alma sus ansias vehementes y querellas de amor que antes tenÃa, mas, quedando adornada de los bienes que digo, comiénzale un estado de paz y deleite y de suavidad de amor, según se da a entender en las presentes canciones, en las cuales no hace otra cosa sino contar y cantar las grandezas de su Amado, las cuales conoce y goza en él por la dicha unión del desposorio. Y asÃ, en las demás canciones siguientes ya no dice cosas de penas y ansias, como antes hacÃa, sino comunicación y ejercicio de dulce y pacÃfico amor con su Amado, porque ya en este estado todo aquello fenece.
