El Cantico Espiritual
El Cantico Espiritual morá en los arrabales,
y no queráis tocar nuestros umbrales.
32 Escóndete, Carillo,
y mira con tu haz a las montañas,
y no quieras decillo;
mas mira las compañas
de la que va por ínsulas extrañas.
Esposo
33 La blanca palomica
al arca con el ramo se ha tornado;
y ya la tortolica
al socio deseado
en las riberas verdes ha hallado.
34 En soledad vivía,
y en soledad ha puesto ya su nido;
y en soledad la guía
a solas su querido,
también en soledad de amor herido.
Esposa
35 Gocémonos, Amado,
y vámonos a ver en tu hermosura
al monte o al collado
do mana el agua pura;
entremos más adentro en la espesura.
36 Y luego a las subidas
cavernas de la piedra nos iremos,
que están bien escondidas,