El Cantico Espiritual
El Cantico Espiritual A todos estos actos excesivos de lo justo conjura también que cesen por las amenas liras y canto dicho; las cuales tienen puestas a las tres potencias del alma tan en su punto de efecto, que están tan empleadas en la justa operación que las pertenece, que no sólo no en extremo, pero ni aun en parte de él participan alguna cosa. SÃguense los demás versos:
Aguas, aires, ardores
y miedos de las noches veladores.
9. También por estas cuatro cosas entiende las afecciones de las cuatro pasiones, que, como dijimos, son: dolor, esperanza, gozo, temor.
Por las aguas se entienden las afecciones del dolor que afligen al alma, porque asà como agua se entran en el alma; de donde David (Sal. 68, 2) dice a Dios hablando de ellas: Salvum me fac, Deus, quoniam intraverunt aquae usque ad animam meam, esto es: Sálvame, Dios mÃo, porque han entrado las aguas hasta mi alma.
Por los aires se entiende las afecciones de la esperanza, porque asà como aire vuelan a desear lo ausente que se espera; de donde también dice David (Sal. 118, 131): Os meum aperui et attraxi spiritum, quia mandata tua desiderabam, como si dijera: Abrà la boca de mi esperanza y atraje el aire de mi deseo, porque esperaba y deseaba tus mandamientos.