El Cantico Espiritual
El Cantico Espiritual De donde los mejores y principales bienes de su casa, esto es, de su Iglesia, asà militante como triunfante, acumula Dios en el que es más amigo suyo, y lo ordena para más honrarle y glorificarle; asà como una luz grande absorbe en sà muchas luces pequeñas. Como también lo dio Dios a entender en la sobredicha autoridad de IsaÃas (43, 3-4), según el sentido espiritual, hablando con Jacob, diciendo: Yo soy tu Señor Dios, Santo de Israel, tu Salvador; a Egipto he dado por tu propiciación, a EtiopÃa y a Saba por ti; y daré hombres por ti y pueblos por tu alma.
9*. Bien puedes, pues, ya, Dios mÃo, mirar y preciar mucho al alma que miras, pues con tu vista pones en ella precio y prendas de que tú te precias y prendas. Y, por eso, no ya una vez sola, sino muchas merece que la mires después que la miraste. Pues, como se dice en el libro de Ester (6, 11) por el EspÃritu Santo: Digno es de tal honra a quien quiere honrar el Rey.