El Cantico Espiritual
El Cantico Espiritual 2+. Dice, pues, allÃ, hablando con el alma de esta perfección: Entonces, dice, nacerá en la tiniebla tu luz, y tus tinieblas serán como el mediodÃa. Y darte ha tu Señor Dios descanso siempre, y llenará de resplandores tu alma, y librará tus huesos, y serás como un huerto de regadÃo y como una fuente de aguas, cuyas aguas no faltarán. Edificarse han en ti las soledades de los siglos, y los principios y fundamentos de una generación y de otra generación resucitarás; y serás llamado edificador de los setos, apartando tus sendas y veredas a la quietud. Si apartares el trabajo tuyo de la holganza, y de hacer tu voluntad en mi santo dÃa, y te llamares holganza delicada y santa gloriosa del Señor, y le glorificares no haciendo tus vÃas y no cumpliendo tu voluntad, entonces te deleitarás sobre el Señor, y ensalzarte he sobre las alturas de la tierra, y apacentarte he en la heredad de Jacob. Hasta aquà son palabras de IsaÃas, donde la heredad de Jacob es el mismo Dios. Y por eso, como habemos dicho, esta alma ya no entiende sino en andar gozando de los deleites de este pasto. Sólo le queda una cosa que desear, que es gozarle perfectamente en la vida eterna. Y asÃ, en la siguiente canción y en las demás que se siguen, se emplea en pedir al Amado este beatÃfico pasto en manifiesta visión de Dios. Y asÃ, dice:
Esposa
Gocémonos, Amado,
