El Cantico Espiritual
El Cantico Espiritual 1+. En estas dos canciones pasadas ha ido cantando la Esposa los bienes que le ha de dar el Esposo en aquella felicidad eterna, conviene a saber: que la ha de transformar de hecho el Esposo en la hermosura de su sabidurÃa creada e increada, y que allà la transformará también en la hermosura de la unión del Verbo con la Humanidad, en que le conocerá ya asà por la haz como por las espaldas.
Y ahora en la canción siguiente dice dos cosas: la primera, dice la manera en que ella ha de gustar aquel divino mosto de los zafiros o granadas que ha dicho; la segunda, trae por delante al Esposo la gloria que le ha de dar de su predestinación. Conviene aquà notar que, aunque estos bienes del alma los va diciendo por partes sucesivamente, todos ellos se contienen en una gloria esencial del alma. Dice, pues, asÃ:
Allà me mostrarÃas
aquello que mi alma pretendÃa,
y luego me darÃas
allÃ, tú, vida mÃa,
aquello que me diste el otro dÃa.
