El Cantico Espiritual
El Cantico Espiritual 13*. Y por eso, llama a esta contemplación noche, en la cual en esta vida conoce el alma, por medio de la transformación que ya tiene, altÃsimamente este divino soto y su donaire. Pero, por más alta que sea esta noticia, todavÃa es noche oscura en comparación de la beatÃfica que aquà pide; y por eso dice, pidiendo clara contemplación, que este gozar el soto y su donaire, y las demás cosas que aquà ha dicho, sea en la noche ya serena; esto es, en la contemplación ya clara y beatÃfica, de manera que deje ya de ser noche en la contemplación oscura acá, y se vuelva en contemplación de vista clara y serena de Dios allá. Y asÃ, decir en la noche serena es decir en contemplación ya clara y serena de la vista de Dios. De donde David (Sal. 138, 11) de esta noche de contemplación dice: La noche será mi iluminación en mis deleites, que es como si dijera: Cuando esté en mis deleites de la vista esencial de Dios, ya la noche de contemplación habrá amanecido en dÃa y luz de mi entendimiento. SÃguese lo quinto:
Con llama que consume y no da pena.