El Cantico Espiritual
El Cantico Espiritual Amado, y me dejaste con gemido?
13*. Llámale Amado para más moverle e inclinarle a su ruego, porque, cuando Dios es amado, con grande facilidad acude a las peticiones de su amante. Y asà lo dice él por san Juan (15, 17), diciendo: Si permaneciéredes en mÃ, todo lo que quisiéredes pediréis, y hacerse ha. De donde entonces le puede el alma de verdad llamar Amado, cuando ella está entera con él, no teniendo su corazón asido a alguna cosa fuera de él; y asÃ, de ordinario trae su pensamiento en él. Que, por falta de esto, dijo Dalila a Sansón (Jue. 16, 15) que cómo podÃa él decir que la amaba, pues su ánimo no estaba con ella. En el cual ánimo se incluye el pensamiento y la afección. De donde algunos llaman al Esposo Amado, y no es Amado de veras, porque no tienen entero con él su corazón; y asÃ, su petición no es en la presencia de Dios de tanto valor; por lo cual no alcanzan luego su petición, hasta que, continuando la oración, vengan a tener su ánimo más continuo con Dios, y el corazón con él más entero con afección de amor; porque de Dios no se alcanza nada si no es por amor.