El Cantico Espiritual
El Cantico Espiritual 3. Por tanto, seré bien breve; aunque no podrá ser menos de alargarme en algunas partes donde lo pidiere la materia y donde se ofreciere ocasión de tratar y declarar algunos puntos y efectos de oración, que, por tocarse en las canciones muchos, no podrá ser menos de tratar algunos. Pero, dejando los más comunes, trataré brevemente los más extraordinarios que pasan por los que han pasado, con el fervor de Dios, de principiantes. Y esto por dos cosas: la una, porque para los principiantes hay muchas cosas escritas; la otra, porque en ello hablo con Vuestra Reverencia por su mandado, a la cual Nuestro Señor ha hecho merced de haberle sacado de esos principios y llevándola más adentro al seno de su amor divino. Y asà espero que, aunque se escriban aquà algunos puntos de teologÃa escolástica acerca del trato interior del alma con su Dios, no será en vano haber hablado algo a lo puro del espÃritu en tal manera; pues, aunque a Vuestra Reverencia le falle el ejercicio de teologÃa escolástica, con que se entienden las verdades divinas, no le falla el de la mÃstica, que se sabe por amor, en que no solamente se saben, mas juntamente se gustan.
