Cuadernos de notas
Cuadernos de notas Si lo que mueve a los alquimistas al erróneo intento de producir oro es una grosera avaricia, ¿por qué no van a las minas donde la naturaleza produce ese oro y se convierten en sus discípulos? Ella, con toda certeza, les curará de su extravagancia, mostrándoles que nada de lo que usan en el horno se halla entre las cosas que la naturaleza emplea para producir el oro. Allí en la mina no hay mercurio, ninguna clase de azufre, no hay fuego ni ninguna otra clase de calor que el de la naturaleza, que da vida a nuestro mundo. Ella le mostrará los filones que oro que se expanden a través del azul «lapislázuli», a cuyo color no le afecta el poder del fuego.
Examinando atentamente la ramificación del oro, podrá verse que las extremidades están continuamente expandiéndose en un lento movimiento, convirtiendo en oro cuanto tocan, y en su interior puede apreciarse que existe un organismo viviente, cuya producción es imposible.