Cuadernos de notas
Cuadernos de notas Tú, que te extasÃas en mi obra ante las obras de la naturaleza y juzgas un fin destruirla, reflexiona ahora cuánto más horrendo es quitar la vida a un ser humano. Si la forma exterior te parece admirablemente hecha, recuerda que no se puede comparar con el alma que vive en el cuerpo. El espÃritu es algo divino. Deja que viva y actúe a su gusto, y que tu maldad no destruya esta fuerza vital, porque en verdad quien no la valora no merece tenerla.
Salimos del cuerpo a disgusto, y yo creo que con fundado lamento y pesar.
Las potencias son cuatro: Memoria, entendimiento, apetito y concupiscencia. Las dos primeras pertenecen a la razón y las otras dos a los sentidos.
El hombre que no controla sus instintos se rebaja al nivel de las bestias.
Es más fácil luchar con el mal al principio que al fin. No puedes tener mayor dominio sobre otro que el que tienes sobre ti mismo.
Pide consejo a aquel que tiene buen control de sà mismo.
Si las leyes de la virtud guiaran tu cuerpo, no tendrÃas apetencias de este mundo.
La buena cultura nace de una buena disposición y, puesto que la causa es más digna de alabanza que el efecto, alabarás más una buena disposición sin cultura que una cultura sin disposición.
