Cuadernos de notas
Cuadernos de notas Cuando aparecen las nubes entre el sol y el ojo, sus masas redondas son luminosas en los bordes y oscuras en el centro. Esto sucede porque hada la parte superior, los bordes son iluminados por el sol desde arriba, mientras que nosotros los contemplamos desde abajo. Lo mismo sucede con la posición de las ramas de los árboles. Las nubes, lo mismo que los árboles, al ser un tanto transparentes, son parcialmente brillantes, y aparecen más tenues en los bordes.
Cuando el ojo está entre la nube y el sol, la apariencia de la nube es todo lo contrario de lo que era antes, ya que los bordes de su masa redonda son oscuros, y la luz está en el centro. Esto sucede porque vemos el mismo lado que aparece ante el sol y porque los bordes tienen cierta transparencia, revelando asà al ojo la parte que está oculta detrás de ellos. La que no es alcanzada por la luz solar, lo mismo que la parte vuelta hacia el sol, son necesariamente algo más oscuras. Asimismo, suele suceder que al ver nosotros los detalles de las nubes desde abajo, y ser iluminados estos desde arriba, al no estar situados como para reflejar la luz del sol, como en el primer ejemplo, permanecen oscuros.
Las nubes negras, que con frecuencia están situadas a más altura que las que son brillantes e iluminadas por el sol, permanecen en la sombra, a causa de que otras nubes se interponen entre ellas y el sol.