El último secreto
El último secreto Mientras tanto, en el Four Seasons, Katherine revisaba sus notas, ajena al peligro que se acercaba. Creía que su investigación sobre la conciencia era un paso hacia la comprensión espiritual de la ciencia. No sabía que alguien más creía que lo que había hecho era un sacrilegio.
A las afueras del hotel, el Gólem observaba desde las sombras. Su respiración formaba nubes de vapor bajo el frío. Tenía un solo propósito: destruir lo que ellos habían creado antes de que destruyera al mundo .
Y en lo alto del Puente de Carlos, Robert Langdon, sin saberlo, estaba a punto de convertirse en el único capaz de detenerlo.
En los pasillos silenciosos de la embajada estadounidense en Praga, Robert Langdon y Katherine Solomon fueron conducidos hasta una sala blindada. Los esperaba un hombre de modales imperturbables y sonrisa artificial: Mr. Finch , representante de una agencia de inteligencia cuyo nombre nunca mencionaba. Sobre la mesa, un maletín sellado contenía algo más peligroso que cualquier arma: el manuscrito inédito del libro de Katherine.
