La vida de Ruben Dario escrita por el mismo
La vida de Ruben Dario escrita por el mismo DE ESTE MODO, encuéntreme el lector como dos meses después, en la ciudad de Panamá, en donde, según carta que había recibido en Managua, del doctor Rafael Núñez, se me debía entregar por el gobernador de Istmo mi nombramiento de cónsul general de Colombia en Buenos Aires. Así fue, por la eficaz recomendación de aquel hombre ilustre. No solamente se me entregó mi nombramiento —en el cual se me decía que se me daba este puesto por no haber entonces ninguna vacante diplomática— y mi Carta Patente correspondiente, sino una buena suma de sueldos adelantados. En seguida tomé el vapor para Nueva York.
