La vida de Ruben Dario escrita por el mismo
La vida de Ruben Dario escrita por el mismo ANVERSO
En el fondo de oro de la fiesta, en traje rojo u oro, oro o rojo saetado de estrellas, o recamado de una flora de seda, el rostro inaudito, máscara de risa casi por lo fijo y violento dolorosa, desciende de los Hanlon Lee, alado, elástico, Frank Brown, «clown», aparece.
La contracción gelásmica se acompaña, de súbitos gritos y gestos, siendo el conjunto, demostración de cómo la risa, en lo bufo inglés, como en las marionetas macabras niponas, se constituye rayana, en su fondo, en lo trágico. El tono detona, en aflautados finales, o monólogo coloreado, fuertemente, de acentos de tirolesa, rayados de erres, mientras, saltante, avanza, batracio o acracio, magistral en su arte extraño, la figura que el ojo de Bebé agranda principal, miliunanochesca, deslumbrante, en única, múltiple, empero, apoteosis.
Las palabras sálenle en hipos: acaso el esfuerzo verbal continuando dolorosa meditación: Fuego de artificios cortado a veces de pausas, «lazzi» y gedeonería trascendente. Intimo con caballos, leones, perros, monos, cebras, hércules, «ecuyéres y tonys»; Brown, con un gesto dominador explícito, rige.