La vida de Ruben Dario escrita por el mismo
La vida de Ruben Dario escrita por el mismo A los pocos días me mandó llamar y me dijo: «¿Quiere usted hacerse cargo de la dirección de un diario que sostenga los principios de la Unión?» «Desde luego, señor presidente», le contesté. «Está bien —me dijo—, daré orden para que en seguida se arregle todo lo necesario». En efecto, no pasó mucho sin que yo estuviera a la cabeza de un diario, órgano de los unionistas centroamericanos y que, naturalmente, se titulaba La Unión.