La vida de Ruben Dario escrita por el mismo
La vida de Ruben Dario escrita por el mismo CONOCÍ A DON GASPAR NÚÑEZ DE ARCE que me manifestó mucho afecto y que, cuando alistaba yo mi viaje de retorno a Nicaragua, hizo todo lo posible para que me quedase en España. Escribió una carta a Cánovas del Castillo pidiéndole que solicitase para mí un empleo en la compañía Trasatlántica. Conservaba yo hasta hace poco tiempo la contestación de Cánovas, que se me quedó en la redacción del Fígaro de La Habana. Cánovas le decía que se había dirigido al marqués de Comillas; que éste manifestaba la mejor voluntad; pero que no había, por el momento, ningún puesto importante que ofrecerme. Y a la vuelta de varias frases elogiosas para mí, «es preciso, decía, que lo naturalicemos». Nada de ello pudo hacerse, pues mi visita era urgente.
