Prosas profanas y otros poemas
Prosas profanas y otros poemas la salutación pagana
de las náyades a Flora.
En el baño al beso incita
sobre el cristal de la onda
la sonrisa de Gioconda
en el rostro de Afrodita;
y el cuerpo que la luz dora,
adolescente, se hermana
con las formas de Diana
la celeste cazadora.
Y mientras la hermosa juega
con el sonoro diamante,
más encendido que amante
el fogoso amante llega
a su divina señora.
FFIN
Pan, de su flauta desgrana
un canto que, en la mañana,
perla a perla, ríe y llora.
Que el amor no admite cuerdas reflexiones.
(A la manera de Santa Fe).
Señora, amor es violento,
y cuando nos transfigura
nos enciende el pensamiento
la locura.
No pidas paz a mis brazos
que a los tuyos tienen presos: