Prosas profanas y otros poemas
Prosas profanas y otros poemas Y la banda de Iris que tiene siete rayos
Cual la lira en sus brazos siete cuerdas; los mayos
En la fragante tierra llenos de ramos bellos,
Y el Polo coronado de cándidos cabellos.
El ixionida pasa veloz por la montaña
Rompiendo con el pecho de la maleza huraña
Los erizados brazos, las cárceles hostiles;
Escuchan sus orejas los ecos más sutiles:
Sus ojos atraviesan las intrincadas hojas
Mientras sus manos toman para sus bocas rojas
Las frescas bayas altas que el sátiro codicia;
Junto a la oculta fuente su mirada acaricia
Las curvas de las ninfas del séquito de Diana;
Pues en su cuerpo corre también la esencia humana
Unida a la corriente de la savia divina
Y a la salvaje sangre que hay en la bestia equina.
Tal el hijo robusto de Ixión y de la Nube.
QUIRÓN
Sus cuatro patas, bajan; su testa erguida, sube.
ORNEO
Yo comprendo el secreto de la bestia. Malignos
Seres hay y benignos. Entre ellos se hacen signos