Prosas profanas y otros poemas
Prosas profanas y otros poemas He visto, entonces, raros ojos fijos en mí:
Los vivos ojos rojos del alma del rubí;
Los ojos luminosos del alma del topacio
Y los de la esmeralda que del azul espacio
La maravilla imitan; los ojos de las gemas
De brillos peregrinos y mágicos emblemas.
Amo el granito duro que el arquitecto labra
Y el mármol en que duermen la línea y la palabra…
QUIRÓN
A Deucalión y a Pirra, varones y mujeres
Las piedras aun intactas dijeron: «¿Qué nos quieres?»
LICIDAS
Yo he visto los lemures flotar, en los nocturnos
Instantes, cuando escuchan los bosques taciturnos
El loco grito de Atis que su dolor revela
O la maravillosa canción de Filomela.
El galope apresuro, si en el boscaje miro
Manes que pasan, y oigo su fúnebre suspiro.
Pues de la Muerte el hondo, desconocido Imperio,
Guarda el pavor sagrado de su fatal misterio.
ARNEO
La Muerte es de la Vida la inseparable hermana.
QUIRÓN