Prosas profanas y otros poemas
Prosas profanas y otros poemas Amplias caderas, pie fino y breve;
Las dos colinas de rosa y nieve…
¡Cuadro soberbio de tentación!
¡Ay del cuitado que a ver se atreve
Lo que fue espanto para Acteón!
Cabellos rubios, mejillas tiernas,
Marmóreos cuellos, rosadas piernas,
Gracias ocultas del lindo coro,
En el herido cristal sonoro;
Seno en que hiciérase sagrada copa;
Tal ve en silencio la ardiente tropa.
¿Quién adelanta su firme busto?
¿Quirón experto? ¿Folo robusto?
Es el más joven y es el más bello;
Su piel es blanca, crespo el cabello,
Los cascos finos, y en la mirada
Brilla del sátiro la llamarada.
En un instante, veloz y listo,
A una tan bella como Kalisto,
Ninfa que a la alta diosa acompaña,
Saca de la onda donde se baña:
La grupa vuelve, raudo galopa;
Tal iba el toro raptor de Europa
Con el orgullo de su conquista.
¿A dó va Diana? Viva la vista
La planta alada, la cabellera
Mojada y suelta; terrible, fiera,