Autobiografía
Autobiografía Hijos míos, todos conocéis bien a vuestra madre y sabéis lo buena que ha sido siempre con todos vosotros. También ha sido mi máxima bendición, y puedo declarar que jamás en mi vida le he oído pronunciar una palabra que hubiese preferido no escuchar. Nunca ha dejado de mostrarme el afecto más entrañable y ha soportado con suma paciencia mis frecuentes quejas por mi mala salud y mis molestias. No creo que haya perdido nunca la ocasión de hacer el bien a todos cuantos se encontraban cerca de ella. Me maravilla la buena suerte de que, siendo tan infinitamente superior a mí en cualquier cualidad moral, consintiera en ser mi esposa. Ha sido mi sabia consejera y alegre consuelo a lo largo de toda mi vida, que, sin ella, habría sido una desdicha durante un período muy prolongado debido a mi mala salud. Y se ha ganado el amor y la admiración de todo aquel que se hallaba a su lado.
(Ver la hermosa carta que me dirigió poco después de nuestro matrimonio, y que conservo).
