El origen de las especies
El origen de las especies Pero que nuestra regla no está limitada a los caracteres sexuales secundarios se ve claramente en el caso de los cirrÃpedos hermafroditas; cuando estudiaba yo este orden presté particular atención a la observación de mÃster Waterhouse, y estoy plenamente convencido de que la regla casi siempre se confirma. En una obra futura daré una lista de todos los casos más notables; aquà citaré solo uno, porque sirve de ejemplo de la regla en su aplicación más amplia. Las valvas operculares de los cirrÃpedos sesiles (balanos) son, en toda la extensión de la palabra, estructuras importantÃsimas y difieren poquÃsimo, aun en géneros distintos; pero en las diferentes especies de un género, Pyrgoma, estas valvas presentan una maravillosa diversidad, siendo algunas veces las valvas homólogas en las diferentes especies de forma completamente distinta, y la variación en los individuos de la misma especie es tan grande, que no hay exageración en decir que las variedades de una misma especie difieren más entre sà en los caracteres derivados de estos importantes órganos que difieren las especies pertenecientes a otros géneros distintos.