Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo Otra especie más pequeña de Furnarius (F. cunicularius) se parece al hornero por el color extraordinariamente rojizo de su plumaje, por su grito agudo y extraño, que repite a cada instante, y por su extraña costumbre de correr como sobresaltado, dando saltitos. A consecuencia de esa afinidad, los españoles le denominan casarita, aun cuando construye un nido por completo diferente al del hornero. El casarita hace su nido en el fondo de un estrecho agujero cilÃndrico, que se extiende horizontalmente, según dicen, a 6 pies bajo tierra. Muchos campesinos me han dicho que, en su juventud, habÃan tratado de encontrar el nido, pero sólo rara vez lograron hallar el agujero del paso. Ese pájaro elige ordinariamente, para abrir su nido, un montÃculo poco elevado de terreno arenoso resistente, al borde de un camino o de un arroyuelo. Aquà (en BahÃa Blanca) las paredes que rodean las casas están construidas con barro endurecido; noté que una de las que rodeaban la casa en que yo vivÃa estaba atravesada por un gran número de agujeros redondos, y cuando le pregunté al propietario la razón de ser de aquellos agujeros, me contestó lamentándose vivamente del casarita, y no tardé en ver muchos de ellos a la obra. Es en gran manera curioso observar cuán incapaces son esos pájaros de apreciar el espesor de cualquier cosa, porque aun cuando revoloteaban constantemente por encima de la tapia, persistÃan en atravesarla de parte a parte, creyendo sin duda que aquello era un montÃculo excelente para abrir en él su nido.