Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo Continuamos nuestro viaje a través de las llanuras, todas ellas de igual carácter. En San Nicolás veo por vez primera ese magnÃfico rÃo que se llama Paraná. Al pie del acantilado en que se alza la ciudad, hay anclados muchos y grandes navÃos. Antes de llegar a Rosario atravesamos el Saladillo, rÃo de agua pura y transparente pero en exceso salada para que pueda ser bebida. Rosario es una gran ciudad levantada en una llanura perfectamente plana, que termina en un acantilado que domina el Paraná, unos 60 pies. En tal lugar el rÃo es muy ancho y está entrecortado por islas bajas y boscosas, al igual que la orilla opuesta.
El rÃo semejarÃa un gran lago si no fuese por la forma de las islas, que por sà sola basta para dar idea de agua corriente. Los acantilados forman la parte más pintoresca del paisaje; algunas veces son absolutamente perpendiculares y de color rojo vivo; otras veces se presentan en forma de inmensas masas agrietadas cubiertas de cactos y de mimosas. Pero la verdadera grandeza de un rÃo inmenso como éste proviene del rendimiento por su importancia desde el punto de vista de la facilidad que procura a las comunicaciones y al comercio entre diferentes naciones; y queda uno admirado al pensar desde qué enorme distancia proviene esa enorme cantidad de agua dulce que corre a los pies del espectador.