Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo Al atardecer nos hacemos a la vela para regresar al Beagle; pero esta vez no por el canal, sino contorneando la costa meridional. Nuestras embarcaciones iban muy cargadas y la mar estaba muy movida, así es que el viaje no dejó de ofrecer algunos peligros. El 7 por la noche volvíamos a subir a bordo de nuestro navío, después de una ausencia de veinte días, y durante ese tiempo habíamos recorrido 300 millas (480 kilómetros) en barcos descubiertos. El 11, el capitán Fitz-Roy volvió a visitar a nuestros fueguinos; los encontró bien, no habiendo perdido sino unos pocos artículos desde nuestra última visita.
(febrero de 1834)
