Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo En la costa oriental, al sur del estrecho, un escenario que no parece natural une bruscamente a esos dos países, opuestos en casi todas sus características, a tal punto que se queda uno asombrado al ver un cambio tan completo del paisaje en un espacio de 20 millas. Si examinamos una distancia más considerable, unas 80 millas por ejemplo, entre Puerto del Hambre y la bahía de Gregory, la diferencia es aún más asombrosa. En Puerto del Hambre se encuentran montañas redondeadas cubiertas de selvas impenetrables, casi siempre anegadas por la lluvia originada por una sucesión interrumpida de tempestades; en el cabo Gregory, al contrario, un magnifico cielo azul, una atmósfera muy clara, se extiende por encima de las llanuras secas y estériles. Las corrientes atmosféricas⁽¹¹²⁾, aunque rápidas, turbulentas y, al parecer, no interrumpidas por ninguna barrera, parecen seguir, sin embargo, una vía regular determinada, lo mismo que un río en su lecho.