Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo (9 de junio)
Asistimos a un espectáculo espléndido: el velo de neblina que nos oculta a la vista el Sarmiento se disipa gradualmente y descubre la montaña a nuestra vista. Esa montaña, una de las más elevadas de Tierra del Fuego, alcanza una altitud de 6.800 pies. Bosques muy sombríos recubren la base hasta una octava parte, poco más o menos, de su altura total; y por encima de ellos un campo de nieve que se extiende hasta la cumbre. Esos inmensos montones de nieve que no se funde jamás y que parece destinada a durar tanto tiempo como el mundo, presentan un gran –¡qué digo!–, un sublime espectáculo. El perfil de la montaña se destaca claro y bien definido. Gracias a la cantidad de luz reflejada sobre la superficie blanca y lisa, no se descubre ni una traza de sombra en la montaña; no pueden distinguirse sino las líneas que se destacan en el cielo, presentando la masa entera de un admirable relieve. Muchos glaciares descienden serpenteando de esos campos de nieve hasta la costa, pudiendo compararse a inmensos Niágaras congelados y quizá esas cataratas de hielo azul son tan bellas como las de agua corriente.
Tierra del Fuego. El Monte Sarmiento visto desde el cabo Froward. (Dibujo de E. de Berard, según King y Fitz-Roy).
