Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo Cierto día vino a verme un naturalista alemán llamado Renous, y casi al mismo tiempo llegó un anciano notario. Su conversación me divirtió mucho. Renous habla tan correctamente el español, que el notario le tomó por un chileno. Renous, hablando de mí, preguntó a su interlocutor lo que pensaba del rey de Inglaterra que había enviado a Chile un hombre cuya única ocupación era buscar lagartos y escarabajos y romper piedras. El anciano reflexionó profundamente durante algunos instantes y después respondió: "Eso me parece muy oscuro. Aquí hay gato encerrado⁽¹³¹⁾. No hay nadie lo bastante rico para gastar tanto dinero con un fin tan inútil. Eso es oscuro, lo repito; si nosotros enviáramos a Inglaterra a un chileno que desempeñara igual misión, estoy persuadido de que el rey de ese país lo expulsaría inmediatamente". Ese viejo, por su profesión, pertenece a las clases más instruidas y más inteligentes. El mismo Renous confió, hace dos o tres años, algunas orugas a una muchacha de San Fernando recomendándole que las alimentara bien; él quería procurarse las mariposas en que se convertirían tales orugas. El rumor de la misión confiada a la muchacha se corrió por la ciudad; los padres y el gobernador se sobresaltaron; hubo largas consultas y se convino en que había en ello alguna herejía y Renous fue arrestado al regresar a la ciudad.
(19 de septiembre)
