Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo Se encuentran en gran número dos especies de pájaros-moscas. El Trochilus forficatus frecuenta una extensión de 2.500 millas (4.000 kilómetros) en la costa occidental, desde el país cálido y seco en los alrededores de Lima, hasta las selvas de Tierra del Fuego, donde puede vérsele revoloteando en medio de las tempestades de nieve. En la boscosa isla de Chiloé, donde el clima es tan húmedo, ese pajarito, que se posa aquí y allá sobre el follaje humedecido, abunda quizá más que cualquier otra especie. He abierto el estómago de muchos ejemplares muertos en diferentes partes del continente, y en todos he encontrado restos de insectos en tan gran número como en el estómago de un trepador. Cuando, en verano, esa especie emigra hacia el sur, es reemplazada por otra que proviene del norte. Esta segunda especie, Trochilus gigas es un pájaro bastante grande dada la delicada familia a que pertenece. Su vuelo es muy extraño; como los restantes miembros de esa familia, pasa de un lugar a otro con una rapidez que puede compararse a la del Syrphus, entre las moscas, y a la del Sphinx, entre las mariposas; pero cuando se cierne sobre una flor, bate las alas con un movimiento lento y poderoso que en nada se parece al movimiento vibratorio común a casi todas las especies y que produce el zumbido que esos pájaros dejan oír. Jamás he visto otro pájaro en el cual (cosa que por lo demás también se observa en la mariposa) la fuerza de las alas parezca tan considerable en comparación al peso del cuerpo. Cuando vuela por encima de una flor, su cola se abre y se cierra sin cesar, con movimiento semejante al de un abanico, y el cuerpo permanece en una posición casi vertical. Ese movimiento de la cola parece servir como de sostén al pájaro en los intervalos de su batir de alas. Aunque vuela de flor en flor en busca de alimento, su estómago contiene de ordinario un gran número de insectos que, a mi juicio, son, más que el néctar, el objeto de su persecución. Esta especie, como casi todas las que pertenecen a tal familia, lanza gritos agudos en extremo.