Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo La madrugada es admirable. El volcán Osorno vomita torrentes de humo. "Esta magnifica montaña, que forma un cono perfecto recubierto por completo de nieve, se eleva ante la Cordillera. Pequeños chorros de vapor se escapan también del inmenso cráter de otro volcán cuya cumbre presenta la forma de una silla de montar. Poco después columbramos el enorme Corcovado, que bien merece que se llame el famoso Corcovado. Vemos, pues, desde un solo lugar tres grandes volcanes en actividad, cada uno de los cuales de alrededor de 7.000 pies (2.100 metros) de altitud. Además, a lo lejos, hacia el sur, se alzan otros conos inmensos recubiertos de nieve y que, aunque no se hallen en actividad, deben de tener un origen volcánico. En esta región, la línea de los Andes no es tan elevada como en Chile; no parece tampoco formar una barrera tan perfecta. Aunque esa gran cadena de montañas se extiende directamente de norte o sur, siempre me ha parecido más o menos curva gracias a una ilusión óptica. En efecto, las líneas que van desde cada pico al ojo del espectador, convergen necesariamente como los radios de un semicírculo; y como, a causa de la transparencia de la atmósfera y de la ausencia de todo objeto intermedio, es imposible juzgar a qué distancia se encuentran los picos más lejanos, se cree tener delante una cadena de montañas dispuesta en semicírculo.