Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo (19 de enero de 1835)
E l 15 de enero de 1835 salimos del puerto de Low, y tres dÃas más tarde echamos el ancla por segunda vez en la bahÃa de San Carlos, en la isla de Chiloé. Durante la noche del 19, el volcán Osorno se pone en erupción. A medianoche, el centinela observa algo que se parece a una gran estrella; ésta aumenta a cada instante, y a las tres de la madrugada asistimos al más magnÃfico de los espectáculos. Con ayuda del telescopio, vemos en medio de espléndidas llamas rojas, negros objetos proyectados incesantemente al aire, que después caen. El fulgor es suficiente para iluminar el mar. Por lo demás, parece que los cráteres de esta parte de la Cordillera dejan escapar a menudo masas de materias en fusión. Me aseguran que, durante las erupciones del Corcovado, grandes masas son proyectadas a inmensa altura en el aire; después estallan presentando las formas más fantásticas; esas masas deben de ser considerables, porque se las percibe desde las alturas situadas detrás de San Carlos, que se encuentra a 93 millas (150 kilómetros) del Corcovado. Durante la mañana, el volcán recobra su tranquilidad.
