Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo El territorio en donde las materias volcánicas hicieron erupción el 20 de febrero de 1835, mide 720 millas (1.150 kilómetros) en una dirección y 400 millas (640 kilómetros) en la otra que forma ángulo recto con la primera. Probablemente existe allí un lago de lava, subterráneo, que tiene una superficie doble de la del Mar del Norte. La relación íntima y compleja a la vez de las fuerzas de erupción y de levantamiento durante esos fenómenos nos prueba que las fuerzas que levantan los continentes gradualmente son idénticas a las que hacen surgir las materias volcánicas por ciertos orificios. Creo, por muchas razones, que los frecuentes temblores de tierra en esa línea de costas provienen del desgarramiento de los estratos, consecuencia necesaria de la tensión de la tierra en el momento de los levantamientos y por la inyección de rocas en estado líquido. Esos desgarramientos y esas inyecciones, repetidos con frecuencia (ya sabemos que los terremotos afectan muy a menudo las mismas superficies y de igual manera), acabarían por producir una cadena de colinas; la isla linear de Santa María, que ha sido levantada tres veces a la altura del el país vecino, parece estar sometida a este proceso. Creo que el eje sólido de una montaña difiere de la formación de una colina volcánica solamente en que las rocas en fusión han sido inyectadas muchas veces en la primera, en vez de haber sido expulsadas como en la segunda. Creo, además, que no se puede explicar la formación de las grandes cadenas de montañas tales como la Cordillera, donde las capas que recubren el eje inyectado de rocas plutónicas han sido levantadas en muchas direcciones paralelas, sino suponiendo que la roca que forma el eje ha sido inyectada en varias veces y después de intervalos suficientemente largos para que las partes superiores hayan tenido tiempo de enfriarse y solidificarse. En efecto, si las capas hubieran sido emplazadas de una vez en su posición actual, es decir, alzadas casi verticalmente, las mismas entrañas de la Tierra hubieran hecho erupción, y en vez de ejes abruptos de rocas solidificadas bajo una inmensa presión, torrentes de lava habrían surgido en todos los lugares donde se han producido tales levantamientos⁽¹⁴⁰⁾.
