Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo Las montañas que bordean esta parte del valle tienen de 3.000 a 6.000 y hasta 8.000 pies de altitud; son redondeadas, y sus flancos están absolutamente desnudos. Por todos lados la roca es rojiza y la estratificación perfectamente definida. No puede decirse que el paisaje sea bello; pero es grandioso y severo. Nos encontramos con muchos rebaños de ganado que algunos hombres conducen desde los valles más elevados de la Cordillera. Ese signo del invierno que se acerca nos hace avanzar quizá más de prisa de lo que conviene a un geólogo. La casa donde pasamos la noche está situada al pie de una montaña en la cumbre de la cual se encuentran las minas de San Pedro Nolasco. Sir F. Head se pregunta con asombro cómo ha sido posible descubrir minas en una situación tan extraordinaria como la árida cima de la montaña de San Pedro Nolasco. En primer lugar, las venas metálicas en este país son de ordinario más duras que las rocas de su alrededor; a medida que las montañas se disgregan, esas venas acaban por aparecer en la superficie. En segundo lugar, casi todos los campesinos, especialmente en las partes septentrionales de Chile, saben muy bien reconocer los minerales. En las provincias de Coquimbo y de Copiapó, donde las minas son tan abundantes, la madera para quemar es muy rara y los habitantes exploran montañas y valles para encontrarla; así es como se han descubierto casi todas las minas más ricas. Un día un hombre arroja una piedra a su asno para hacerle avanzar, después se le ocurre que la piedra era muy pesada y la recoge: era un lingote de plata; a poca distancia encontró la vena, que se alzaba como un verdadero muro de metal. Había descubierto la mina de Chanunchillo, que produjo en algunos años muchos millones de pesos de plata. También, a menudo, los mineros, provistos de un pico, van a pasearse el domingo por las montañas. En la parte meridional de Chile, donde me encuentro, son los pastores los que descubren de ordinario las minas, al conducir los rebaños por todos los rincones de la montaña.
