Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo (29 de junio)
Descendemos retrocediendo por el valle para ir en busca de nuestro vivac de la noche anterior; después ganamos el pozo de Agua Amarga. El 1 de julio llegamos al valle de Copiapó. El perfume del heno y del trébol me parece delicioso después de la atmósfera tan seca de Despoblado. Durante mi estancia en la ciudad muchos de sus habitantes me hablan de una colina de los alrededores, que ellos denominan El Bramador. En esa época presté poca atención a lo que me relataron; pero, por lo que pude comprender, la colina estaba recubierta de arena y mugía, pero ese mugido no se producía más que cuando al subir alguien a la colina se ponía en movimiento la arena. Seetzen y Ehrenberg⁽¹⁵¹⁾ atribuyen a las mismas circunstancias los ruidos que muchos viajeros han oído en el monte Sinaí, cerca del Mar Rojo. He tenido ocasión de hablar con una persona que había escuchado ese ruido y me dijo que se quedaba muy sorprendido al oírlo, y que era imposible saber de dónde provenía, aunque al mismo tiempo me aseguraba que era preciso remover la arena para que se produjera. Cuando un caballo marcha sobre arena seca y basta, se oye un ruido particular causado por la fricción de las partículas de arena; circunstancia que noté muchas veces en las costas de Brasil.
