Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo (15 de noviembre)
Al amanecer llegamos a la vista de Tahití, isla clásica para todos los viajeros del mar del Sur. Vista a cierta distancia, la isla es poco atrayente. Aun no puede percibirse la admirable vegetación de las tierras bajas, y casi solo se ve, en medio de las nubes, los picos mas agrestes y los precipicios que forman el centro de la isla. Un gran número de canoas vienen a rodear nuestro navío así que echamos el ancla en la bahía de Matavai; para nosotros es domingo; para Tahití lunes; si hubiera sido de otro modo, no habríamos recibido ni una sola visita, porque los habitantes obedecen estrictamente la orden de no botar al mar en domingo ni una sola canoa. Desembarcamos después de comer, para gozar de las deliciosas impresiones que siempre produce un país nuevo, sobre todo cuando ese país es la encantadora Tahití. Una muchedumbre de hombres, mujeres y niños, todos alegres, se han reunido en la célebre Punta Venus para recibirnos. Nos conducen a la casa de Mr. Wilson, misionero del distrito, que nos acoge muy amigablemente. Después de reposar allí algunos instantes, salimos a dar un paseo.
Cercanías de Matavai. (Dibujos del natural por C. Martens del "Beagle ").