Viaje de un naturalista alrededor del mundo
Viaje de un naturalista alrededor del mundo Después de comer nos quedamos para ver una escena semi-supersticiosa que representan las mujeres indígenas. Una gran cuchara de madera, vestida cual maniquí y transportada a la tumba de uno de los suyos, dicen ellas que durante el plenilunio recibe inspiraciones y se pone a bailar. Después de algunos preparativos, la cuchara, sostenida por dos mujeres, se agita con movimientos convulsivos y baila siguiendo el compás del canto de las mujeres y los niños. La danza no comienza sino después de salir la Luna. No sentí haberme quedado, porque era un magnífico espectáculo ver brillar la Luna a través de las largas ramas de los cocoteros débilmente agitadas por la brisa de la noche. Estas escenas tropicales son tan deliciosas que igualan casi a las escenas de la patria que tan caras nos son por tantos conceptos.