Los empeños de una casa
Los empeños de una casa venga en ser mía. Yo voy.1000
¡Amor, ablanda su pecho!
(Vase.)
(Salen DON CARLOS y CASTAÑO.)
DON CARLOS
No debo de estar en mí,
Castaño, pues no estoy muerto.
Don Rodrigo ¡ay de mí! juzga
que a Leonor sacó don Pedro1005
y se la viene a ofrecer;
y él, muy falso y placentero,
viene en casarse con ella,
sin ver el impedimento
de que se salió con otro.1010
CASTAÑO
¿Qué quieres? El tal sujeto
es marido convenible
y no repara en pucheros:
él vio volando esta garza
y quiso matarla al vuelo;1015
conque, si él ya la cazó,
ya para ti volaverunt.
DON CARLOS
Yo estoy tan sin mí, Castaño,
que aun a discurrir no acierto
lo que haré en aqueste caso.1020
CASTAÑO