Los empeños de una casa
Los empeños de una casa una de Calderón, Moreto o Rojas,
que en oyendo su nombre
no se topa, a fe mía,45
silbo que diga: aquesta boca es mía?
ARIAS
¿No veis que por ser nueva
la echaron?
MUÑIZ
¡Gentil prueba
de su bondad!
ARIAS
Aquésa es mi mohína;
¿no era mejor hacer a Celestina,50
en que vos estuvisteis tan gracioso,
que aun estoy temeroso
—y es justo que me asombre—
de que sois hechicera en traje de hombre?
MUÑIZ
Amigo, mejor era Celestina,55
en cuanto a ser comedia ultramarina:
que siempre las de España son mejores,
y para digerirles los humores,
son ligeras; que nunca son pesadas
las cosas que por agua están pasadas.60
Pero la Celestina que esta risa
os causó era mestiza
y acabada a retazos,