Los empeños de una casa
Los empeños de una casa No os vais, que aquí os daremos cordelejo.
ACEVEDO
¡Dádmelo acá! Veréis cómo me ensogo,
que con eso saldré de tanto ahogo.
(Cantan sus coplas cada uno.)
MUÑIZ
Silbadito del alma,
no te me ahorques,115
que los silbos se hicieron
para los hombres.
ACEVEDO
Silbadores del diablo,
morir dispongo;
que los silbos se hicieron120
para los toros.
COMPAÑERO 1.º
Pues que ahorcarte quieres,
toma la soga,
que aqueste cordelejo
no es otra cosa.125
ACEVEDO
No me silbéis, demonios,
que mi cabeza
no recibe los silbos
aunque está hueca.
ARIAS
¡Vaya de silbos, vaya!130