Los empeños de una casa
Los empeños de una casa Si no lo pruebas, se duda.
MÉRITO
Bien puede uno ser dichoso
sin tener Merecimiento;225
pero este mismo contento
le sirve de afán penoso:
pues siempre está receloso
del defecto que padece,
y el gusto le desvanece,230
sin alcanzarlo jamás.
Luego no es dichoso, más
de aquel que serlo merece.
MÚSICA
¡Que para ser del todo
feliz, no basta235
el tener la ventura,
sino el gozarla!
FORTUNA
Tu razón no satisfaga:
pues antes, de ella se infiere
que la que el Mérito adquiere240
no es ventura, sino paga;
y antes, el deleite estraga,
pues como ya se antevía,
no es novedad la alegría.
Luego, en sentir riguroso,245
sólo se llama dichoso