Los empeños de una casa
Los empeños de una casa CASTAÑO
(Aparte.)
(¡Gran cosa es el ser rogadas!
Ya no me admiro que sean450
tan soberbias las mujeres,
porque no hay que ensoberbezca
cosa, como el ser rogadas.
Ahora bien, de vuelta y media
he de poner a este tonto.)455
—Don Pedro, negar quisiera
la causa porque me voy,
pero ya decirla es fuerza:
yo me voy porque me mata
de hambre aquí vuestra miseria;460
porque vos sois un cuitado,
vuestra hermana es una suegra,
las crïadas unas tías,
los criados unas bestias;
y yo de aquesto enfadada,465
en cas de una pastelera
a merendar garapiñas
voy.
DON PEDRO
(Aparte.)
(¿Qué palabras son éstas,
y qué estilo tan ajeno
del ingenio y la belleza470