Los empeños de una casa
Los empeños de una casa de que la sacó don Carlos.
¡Hoy la vida y honra pierdo!
DON RODRIGO
El color habéis perdido,
y no me admiro: que oyendo880
cosas tocantes a honor,
no fuerais noble, ni cuerdo,
ni honrado si no mostrarais
ese noble sentimiento.
Mas pues de lances de amor885
tenéis en vos el ejemplo,
y que vuestra propia culpa
honesta el delito ajeno,
no tenéis de qué admiraros
de lo mismo que habéis hecho.890
(Sale DOÑA ANA al paño.)
DOÑA ANA
Don Rodrigo con mi hermano
está. Desde aquí pretendo
escuchar a lo que vino;
que como a don Carlos tengo
oculto, y lo vio mi hermano,895
todo lo dudo y lo temo.
DON RODRIGO
Digo, pues, que aunque ya vos
enterado estaréis de esto,
don Carlos a vuestra hermana