Los empeños de una casa
Los empeños de una casa Aunque debierais atento
haberos de mí valido,
supuesto que gusta de ello1100
don Rodrigo, cuyas canas
como de padre venero,
yo me tengo por dichoso
en que tan gran caballero
se sirva de honrar mi casa.1105
DOÑA LEONOR
(Aparte.)
Ya no tengo sufrimiento.
¡No ha de casarse el traidor!
(Llega DOÑA LEONOR con manto.)
DON RODRIGO
Señora, a muy lindo tiempo
venís; mas ¿por qué os habéis
otra vez el manto puesto?1110
Aquí está ya vuestro esposo.
—Don Carlos, los cumplimientos
basten ya, dadle la mano
a doña Ana.
DON CARLOS
¿A quién? ¿Qué es esto?
DON RODRIGO
A doña Ana, vuestra esposa.1115
¿De qué os turbáis?
DON CARLOS