Los empeños de una casa
Los empeños de una casa dejan ya de cultivar
los jardines que sus pies
bastan a fertilizar;85
CORO 1
hoy, en fin, que el alto Cerda
y su esposa sin igual
(pues solamente sus nombres
los pudieron explicar,
porque en tanta fabulosa90
deidad de la antigüedad,
allá se expresa entre sombras
lo que entre luces acá),
CORO 2
los dos amantes esposos,
que en tálamo conyugal95
hacen la igualdad unión
y la unión identidad
(tanto, que a faltar María,
célibe fuera Tomás,
y a faltar Tomás, María100
igual no pudiera hallar),
CORO 1
depuesto el solio glorioso,
de su grandeza capaz,
luces que envidia una esfera,
a un estrecho albergue dan,105
¡salga la voz; no el silencio