Los empeños de una casa
Los empeños de una casa dichosa esta casa merece besar,
y en las breves estampas que sella,
vincula la dicha a su posteridad;
en el día que el tierno renuevo
de ascendencia clara, de estirpe real,135
nuevo sol en los brazos del alba,
de las aves deja su luz saludar;
en el día que sus damas bellas,
cándidas nereidas del sagrado mar,
nueva Venus cada una se ostenta,140
mejor Tethis se ve cada cual,
¡con humildes afectos rendidos,
venid amorosos a sacrificar
víctimas a su culto, en que sea
el alma la ofrenda, y el pecho el altar!145
Y pues el que merece sus aras
excede glorioso la capacidad,
¡sude el pecho en afectos sabeos,
arda el alma en aroma mental!
Y pues falta la sangre y el fuego,150
¡por uno y por otro sacrificio igual,
el deseo encendido suponga,
la víctima supla de la voluntad!
Y a sus plantas rendidos, pidamos,
con votos postrados de nuestra humildad,155
¡que se admita por feudo el deseo,
que supla las faltas de la cortedad!