Los empeños de una casa
Los empeños de una casa de serlo se acredita,
pues quiere en lo sagrado
tener jurisdicciones electivas;375
y el Acaso, sin juicio
pretende, o con malicia,
el que la Providencia
por un acaso se gobierne y rija.
Y para responderos380
con orden, es precisa
diligencia advertiros
que no soy yo de las vulgares dichas:
que ésas, la Diligencia
es bien que las consiga,385
que el Mérito las gane,
que el Acaso o Fortuna las elijan;
mas yo mido, sagrada,
distancias tan altivas,
que a mi elevado solio390
no llegan impresiones peregrinas.
Y ser yo de Fortuna
dádiva, es cosa indigna:
que de tan ciegas manos,
no son alhajas dádivas divinas.395
Del Mérito, tampoco:
que sagradas caricias
pueden ser alcanzadas,
pero nunca ser pueden merecidas.