Los empeños de una casa
Los empeños de una casa que la Diligencia siempre
al Mérito acompañó:
pues aunque Mérito seas,
si no te acompaño yo,40
llegas hasta merecer,
pero hasta conseguir, no
(que Mérito, a quien, de omiso,
la Diligencia faltó,
se queda con el afán,45
y no alcanza el galardón);
pero supuesto que ahora
estamos los dos,
pues el Mérito eres tú
y la Diligencia yo,50
no hay que temer competencias
de Fortuna.
FORTUNA
¿Cómo no,
pues vosotros estrechar
queréis mi jurisdicción;
mayormente cuando traigo55
al Acaso en mi favor?
MÉRITO
¿Pues al Mérito hacer puede
la Fortuna oposición?
FORTUNA
Sí; pues ¿cuándo la Fortuna
