Los empeños de una casa
Los empeños de una casa con arreboles de oro
montaña de diamante,
pues dándole la nieve
transparentes pasajes, 30
lo cándido acredita,
mas desmiente lo frágil…
En fin, Lysi divina,
perdona si, ignorante
a un mar de perfecciones, 35
me engolfé en leño frágil.
Y pues para tu aplauso
nunca hay voces capaces,
tú te alabas, pues sola
es razón que te alabes. 40