La Celestina
La Celestina Llegando la media noche, Calisto, Sempronio
e Pármeno armados van para casa de Melibea.
Lucrecia e Melibea están cabe la puerta, aguar-
dando a Calisto. Viene Calisto. Háblale primero
Lucrecia. Llama a Melibea. Apártase Lucrecia.
Háblanse por entre las puertas Melibea e Calis-
to. Pármeno e Sempronio de su cabo departen.
Oyen gentes por la calle. Apercíbense para
huyr. Despídese Calisto de Melibea, dexando
concertada la tornada para la noche siguiente.
Pleberio, al son del ruydo, que hauía en la calle,
despierta, llama a su muger Alisa. Preguntan a
Melibea quién da patadas en su cámara. Res-
ponde Melibea a su padre Pleberio fingendo
que tenía sed. Calisto con sus criados va para
su casa hablando. Echase a dormir. Pármeno e
Sempronio van a casa de Celestina. Demandan
su parte de la ganancia. Dissimula Celestina.
Vienen a reñir. Echanle mano a Celestina, má-
tanla. Da vozes Elicia. Viene la justicia e pren-
delos amos.
CALISTO, LUCRECIA, MELIBEA, SEM-
PRONIO, PÁRMENO, PLEBERIO, ALISA, CE-
LESTINA, ELICIA.
CALISTO.- ¿Moços, qué hora da el relox?
SEMPRONIO.- Las diez. [82]
